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I.W.W. en Aotearoa (Nueva Zelanda)

Los primeros años del Movimiento Libertario en Aotearoa / Nueva Zelanda


Autor: Frank Prebble - Extractos de: "Trouble Makers" - Anarchism and Syndicalism. The early years of the Libertarian Movement in Aotearoa / New Zealand.
Traducido por: Miguel G.
Original en: http://www.takver.com/history/nz/tm/index.htm
 

Industrial Workers of the World en Aotearoa


Las actuales uniones comerciales e industriales datan de alrededor de comienzos de siglo, y algunas de mucho antes. Muchas, especialmente las uniones de trabajadores no cualificados, eran muy militantes. Ellas rápidamente absorbieron las ideas del unionismo industrial y del sindicalismo que barrían el mundo. La palabra Sindicalismo viene del francés, queriendo decir unión, pero en los países de habla inglesa generalmente se considera que significa unionismo revolucionario. Aunque haya diferencias entre el unionismo industrial y sindicalismo, los términos son para todos los objetivos prácticos intercambiables. El unionismo industrial no era nuevo en este país y tiene sus orígenes en South Canterbury, con la formación de las uniones de pastores en los años 1880s. Tenía sentido para los trabajadores estacionales unirse en términos de industria en vez de gremio. Muchos trabajadores pasaban de esquilar y de hacer otros trabajos pastoriles a la industria de la carne, de la leche, e industrias de lino o incluso a los muelles, o las minas. Entonces tenía sentido formar " One Big Union " (Una Gran Unión) en el trabajo en vez de seguir divididos en varios gremios. Pat Hickey, uno de los líderes de la Red Federation of Labour (Federación Roja del Trabajo), mantiene en sus memorias que los miembros de la Federación nunca se vieron como mineros o aguadores, sino como "Federationists", y como miembros de la clase obrera.

Las ideas básicas del sindicalismo son: la acción directa en el lugar de trabajo y en la comunidad; una unión de estructura descentralizada sin funcionarios pagados a jornada completa; todas las decisiones son hechas en una Asamblea General de trabajadores; y delegados revocables para realizar las decisiones de la asamblea. Los sindicalistas generalmente sienten que los partidos políticos son una influencia disolvente en el movimiento obrero. Rechazan la política parlamentaria y apoyan la acción directa y consideran que la huelga general es el arma más poderosa de la gente trabajadora contra los patrones y el estado. Pero no bastaba con luchar por mejores salarios y condiciones laborales. Veían a las uniones industriales como los componentes básicos para una futura sociedad cooperativa. Eran el campo de entrenamiento para un futuro mejor.

No puede contarse la historia de I.W.W. en Aotearoa sin considerar al más amplio movimiento obrero. Los Wobblies no eran un pequeño grupo sectario aislado de los tumultuosos acontecimientos de aquellos tiempos. A menudo ellos estaban en el centro, y eran el espíritu principal dentro del movimiento militante de los trabajadores. En ningún otro tiempo las ideas anarcosindicalistas tuvieron tanto apoyo popular. Después de la derrota del Consejo Marítimo en 1891, el movimiento obrero de Nueva Zelanda entró en decadencia. Siguieron años de depresión. En 1894 los Liberales aprobaron la Industrial Conciliation and Arbitration Act (Acta de Conciliación y Arbitraje Industrial), y lo hemos tenido en varias formas desde entonces hasta hace bien poco. El acta I.C.A. animaba la formación de uniones pero también acortaba el derecho de huelga, y tendía a dividir el movimiento de las uniones. Sin embargo en 1905 la clase obrera una vez más estaba agitada. Las ideas de los Wobblies, como se llamaban a sí mismos I.W.W., comenzaron a filtrarse en Nueva Zelanda. Había ahora un aire nuevo de militancia sobre todo entre los mineros. Entre 1900 y 1911 la mano de obra en las minas aumentó en casi el 75 %. Con este aumento también vinieron condiciones de trabajo y de vida horrorosas, patrones intransigentes y desde luego desastres mineros. Los mineros, estibadores, pastores y peones eran la espina dorsal del nuevo movimiento. Muchos militantes de Europa y América viajaron a Nueva Zelanda y Australia para abogar por el unionismo industrial. El recién formado Partido Socialista organizó muchos de estos viajes y comenzó a publicar artículos sobre el unionismo industrial en su periódico, "Commonwealth".

En 1907 Ben Tillet, de los Muelles de Londres, viajó a Nueva Zelanda predicando el unionismo revolucionario industrial. Pat Hickey fue uno de los organizadores de la gira por la Costa Oeste. Hickey había pasado algún tiempo en Inglaterra y Irlanda. Trabajó en EE.UU. y fue miembro de la Western Federation of Miners (Federación Occidental de Mineros). Los mineros eran la fuerza motriz de I.W.W., pero la abandonaron poco después de formarse. Es importante indicar que hasta 1908 la I.W.W. americana tenían dos facciones distintas; los que apoyaban la acción revolucionaria política y la organización en la producción, y los que que rechazaban la política por una acción directa en el trabajo. Hubo una escisión en 1908 y los partidarios de la política y Daniel De León formaron I.W.W. de Detroit. La mayoría se convirtió en lo que se conocería como I.W.W. de Chicago, la unión anti política. En Nueva Zelanda hasta 1911 el movimiento obrero generalmente apoyaba tanto la política revolucionaria como el unionismo industrial, pero en 1911 el movimiento se escinidió en dos grupos; los militantes que abogaban por la acción directa en el lugar de trabajo, y los partidarios de la política parlamentaria.

En 1907 H.M. Fitzgerald llegó a Aotearoa desde Canadá. Se hizo organizador del Partido Socialista y viajó por la Costa Oeste en 1908. Era un socialista revolucionario y sindicalista. Antes de su viaje creó una rama de I.W.W. en Wellington. Cien trabajadores asistieron a la primera reunión. Pero el acontecimiento más significativo de 1908, aparte de la famosa huelga de Blackball, fue la formación de la primera federación obrera, "Red Federation" (la Federación Roja). La Federación estaba fuertemente inflluida por las ideas de I.W.W. y del sindicalismo. Sin embargo ésta era una mezcla de las viejas federaciones conservadoras, y las uniones industriales. El liderazgo de la federación hizo un difícil acto de malabarismo entre la política revolucionaria de una parte y el sindicalismo de la otra. La Federación estaba compuesta sobre todo de uniones mineras al comienzo y su crecimiento fue lento. La primera prueba de la fuerza de la Federación vino a finales de 1908 cuando una nueva acta de compensación de trabajadores aseguraba la responsabilidad de los patrones para las enfermedades ocupacionales como el mal de los mineros. Las compañías mineras exigieron que los hombres no recibieran un examen médico antes de ser reempleados después de la Navidad. La Federación amenazó con la huelga, el gobierno intervino y ordenó al State Insurance Department (Departamento Estatal de Seguros) que ejecutara la política sin exámenes previos.

Los sucesos en Australia tenían una profunda influencia en los obreros de Nueva Zelanda. Había un constante flujo de trabajadores entre los dos países y la costa oeste de America. Durante 1909-1910 las huelgas de los mineros en Newcastle y Broken Hill, convirtieron a la mayor parte de los mineros de este país al unionismo industrial. A finales de 1909 llegó de Australia Harry Scott Bennett. Él había sido activo en la Liga Socialista victoriana y el Labour Party (partido laborista), a quién representó en el parlamento victoriano en 1904. Perdió su escaño en 1907. Fue brevemente miembro de I.W.W. australiano en 1908, pero sin embargo lo dejó en septiembre del mismo año. Bennett fue primero empleado por la Federación, luego por el Partido Socialista en Auckland. Recorrió la Costa Oeste. En febrero de 1910 visitó Christchurch, en donde recibió una respuesta entusiasta, especialmente de la General Labourers Union. La Labourers Union había estado creciendo rápidamente desde 1908. El liderazgo apoyaba al Labour Party, pero la gente de las bases cada vez más militante apoyaba a la Federación y al unionismo industrial. Para enero de 1911 se creó el Industrial Unionist Club por los más militantes que organizaron mitines al aire libre y vendían panfletos. También se formó una rama de I.W.W. y S.J.Roscoe, un pastor, fue uno de sus miembros principales. El grupo de I.W.W. solicitó afiliarse a la Federación y fue admitido en junio de 1911. Pero no fue hasta enero de 1912, después de una dura y prolongada batalla con los líderes conservadores General Labourers Union cuando sus afiliados votaron unirse a la Federación. Después de su gira por South Island, Bennett regresó a Auckland donde trabajó en la publicación socialista "Leader". El Partido Socialista fue sumamente activo durante este período. En febrero de 1911, Bennett creó un periódico semanal llamado "Social Democrat". El "Leader" tuvo que cerrarse por un caso de calumnias.

La Federación del Trabajo siguió aumentando su afiliación. En febrero de 1912 había cuarenta y tres uniones afiliadas con una membresía total de quince mil. Los mineros, los pastores, y aguadores hacían diez mil miembros. Sin embargo los socialistas antipoliticos comenzaron a criticar al liderazgo por su inactividad y su aparente voluntad de acomodarse a la acción política. El conflicto fue particularmente intenso en Auckland. Durante todo 1911 y 1912 se desarrollaron una serie de disputas industriales. Los trabajadores del consejo más involucrados se afiliaron a la Auckland General Labourers Union. Seiscientos trabajadores fueron a la huelga por las condiciones de trabajo. El consejo capituló pero sólo fue una victoria parcial. A primeros de 1912 los patrones rehusaron reconocer la unión y accedieron a un "premio". La unión puso el asunto en manos de la Federación que no hizo nada. En febrero la unión fue des-registrada, incluso aunque habían abandonado el sistema de arbitraje. La disputa se hizo interminable, y en marzo el consejo y los patrones formaron una unión esquirol que ganaba miembros. La disputa se colapsó por la inacción de la Federación. Su respuesta fue organizar una candidatura alternativa a Parr, el alcalde que machacó a los trabajadores en las siguientes elecciones al consejo. Los resultados electorales fueron desastrosos para el candidato Laborista. Desde entonces el liderazgo de la Federación "Roja" comenzó a perder credibilidad y I.W.W. comenzó a aumentar su influencia y afiliación.

I.W.W. era particularmente fuerte en Auckland. Uno de sus miembros principales fue John Benjamin King. Nacido en Canada en los 1870s trabajó como minero y fogonero. Durante 1910-1911 formó parte del la rama local de Vancouver de I.W.W. Fue elegido organizador para la ciudad y tomó parte en una huelga masiva de los trabajadores de la construcción en Prince Rupert. Después de la derrota de la huelga de Vancouver, King abandonó Canadá por Nueva Zelanda. Llegó en agosto de 1911, y trabajó en Auckland como peón. Se unió a la General Labourers Union y fue pronto elegido para el ejecutivo. Trabajó estrechamente con Bennett, el editor del "Social Democrat" que urgía a la Federación a que adoptara el modelo de organización de I.W.W.. El "Social Democrat" apoyaba el sabotaje industrial como arma en la lucha de clases. Otra figura notable durante esta época fue Tom Barker. Fue secretario del Partido Socialista en Auckland. Sin embargo, después de la derrota de los peones, y el desastre electoral, dimitió y se unió a los Wobblies. Después de una estancia de tres meses en Auckland, King anduvo de gira por North Island y después de hablar en Waihi decidió quedarse y trabajar como minero. Él organizó una clase de economía y reclutó a unos treinta mineros. De vuelta a Auckland I.W.W. esta bullía de actividad. En marzo de 1912 formaron un club de propaganda. Cada domingo tenían oradores en los muelles. Aplicaron el acta de constitución de Chicago y formaron el Local 175. Se creó una rama de propaganda en Wellington y otra ya existía en Christchurch.

Mayo de 1912 vio el comienzo de la huelga de Waihi. Los maquinistas quisieron desafiliarse de la "Unión de Trabajadores" que cubría todos los aspectos de la industria minera en la ciudad. Bill Parry el presidente de la unión, trató de convencerles de que se quedaran. Fracasó. La huelga comenzó el 13 de mayo. Parry prometió a los mineros que la Federación respaldaría la acción de huelga. Se eligió un comité de huelga, King fue uno de sus miembros. Los maquinistas formaron una unión de arbitraje. Sin embargo el liderazgo de la Federación no aprobó la huelga. King pidió una huelga general pero esto fue también rechazado por el liderazgo. Los mineros estaban solos. La tercera conferencia de la Federación fue mantenida en Wellington durante el mismo mes. King asistió como delegado, y abogó por una huelga general para apoyar a los mineros. Esto fue desestimado. Había también una huelga de los mineros en Inangahua y una huelga salvaje en Hikurangi. El ejecutivo no quiso abordar la huelga de Waihi, no obstante acordó enviar una delegación a los dueños de la mina y comenzar las negociaciones, que fracasaron. La huelga se hizo interminable. El ejecutivo redujo la lucha a términos económicos. Se reunieron treinta y cinco mil libras pero no fueron suficientes para derrotar a los dueños de la mina. Los huelguistas boicotearon a los patrones, y las tiendas que vendían bienes para los esquiroles. El comité de huelga organizó la distribución de alimentos y combustible para los trabajadores a través de los almacenes de la cooperativas de la unión.

En julio el gobierno Liberal perdió el poder. En septiembre Waihi estaba en un estado virtual de guerra de clases. Los dueños resolvieron abrir la mina con mano de obra esquirol. Se reforzaron los piquetes. La policía trajo refuerzos. El 7 de septiembre de cincuenta para sesenta mineros incluidos en el comité de huelga recibieron citaciones judiciales. Se les acusaba de incitadores. Durante los siguientes dos meses la policía procesó a ochenta y dos trabajadores, y encarceló a sesenta y cinco de ellos en la cárcel Mt Eden. Durante esta época las mujeres participaron en la lucha de los obreros trabajando entre las filas de los piquetes, y se convirtieron en la columna vertebral de la huelga. Creció la presión sobre la Federación para convocar una huelga general. Los patrones anunciaron a últimos de septiembre que reabrirían la mina. Pero no fue hasta el 2 de octubre cuando lo intentaron, y entonces con sólo catorce esquiroles. Mil quinientos trabajadores se reunieron para detenerlos. Los Wobblies cantaron una parodia del himno nacional " Dios salve a J.B. King ", y empujaron a la policía y a los esquiroles a la mina. Entretanto la Federación resolvió convocar una huelga general de un día, pero sólo en Auckland. Hubo una confusión total. Sólo los estibadores y parte de la General Labourers Union fueron a la huelga. Otra huelga de nivel nacional fue convocada pero el apoyo fue desigual. Esto erosionó el apoyo para los Wobblies y estos acusaron al ejecutivo de desprestigiar el arma más poderosa que el pueblo poseía, la huelga general. En Huntly la huelga fue general pero el dueño rehusó admitir a los trabajadores anteriores e hizo un lockout. La unión esquirol en Waihi siguió ganando miembros. Para noviembre había cien hombres en el trabajo. La tensión crecía en Waihi. Las peleas se hicieron frecuentes y la tienda de la unión fue saqueada por los esquiroles. Todo esto condujo al trágico incidente en el union hall cuando George Evans fue asesinado por esquiroles cuando éstos asaltaron el hall. Éste fue virtualmente el fin de la huelga en Waihi. Todos los huelguistas estaban acosados fuera de pueblo y la huelga se colapsó.

Después de la huelga muchos de los mineros de Waihi encontraron trabajo en Auckland y se unieron a la Labourers Union.

Culparon a la Federación del desastre, y la Labourers Union votó abandonar la Federación. El movimiento obrero militante fue dirigido por los Wobblies en Auckland y Huntly hasta la derrota en Waihi. La Federación trató de aislar el norte militante convocando una conferencia de "unidad". Sobre esta época E.J.B. Allen llegó a Aotearoa. Tenía una considerable influencia por su implicación en el movimiento sindicalista en Inglaterra. Había trabajado estrechamente con Tom Mann en la Industrialist League, y su periódico" The Industrialist " fue impreso por el Freedom Group en Londres. Los anarquistas fueron muy activos en la liga. En 1908 él habló en la conmemoración de Haymarket junto con Malatesta y Rocker, y publicó un ensayo sobre el comunismo anarquista en el que criticaba amargamente a los socialistas autoritarios del Socialist Labour Party. El año siguiente que escribió un panfleto titulado "Revolutionary Unionism" que se reeditó en Wellington en 1913. Llegó en Auckland en marzo de 1913 y se convirtió en presidente de la General Labourers Union y contribuyó con el "Industrial Unionist".

La conferencia de unidad se celebró en enero de 1913, y el liderazgo otra vez comenzó a jugar con la idea de la acción política. I.W.W. quedó excluido de la conferencia. Durante este período los Wobblies dedicaron sus energías a la tarea básica de reconquistar su influencia local. Trataron de tomar el control de la unión de arbitraje que había sido establecida en Huntly durante el cierre patronal. Los Wobblies también trataron de ganarse a los obreros en la mina de Waihi. La compañía les había puesto en lista negra. Lideraron la lucha contra los patrones. En el mismo mes el I.W.W. Auckland lanzó su publicación "Industrial Unionist". Tenía un comité editorial de cinco personas. Uno de los cinco era Bill Murdoch un aguador. Siguió activo en el movimiento sindicalista durante muchos años, y formó parte del "One Big Union Club" en Auckland en los años 20. Jock Barnes le recuerda como "un hombre grande al que se siempre se oía en las reuniones de la unión". Esto era a mediados de los años treinta. Una segunda conferencia de unidad fue convocada en julio. En este mismo mes Paddy Webb, uno de los líderes de la Federación, fue elegido para el parlamento en el distrito Grey en la Costa Oeste. La conferencia de julio estableció una nueva United Federation of Labour y abordó el establecimiento de un nuevo partido social-demócrata. A los cuatro meses de su fundación la nueva Federación se vio involucrada en la segunda disputa laboral más importante en la historia de Nueva Zelanda.

Los I.W.W . y la Huelga general en Aotearoa

No por mucho tiempo después de que se uniera a I.W.W. Tom Barker fue nombrado organizador nacional. Viajó al sur a Wellington y después de varias reuniones alrededor de los muelles y los talleres del ferrocarril estableció una rama local. En Christchurch él fue arrestado por vender literatura radical y multado con diez chelines. Se quedó en Christchurch por alrededor de un mes y una vez más reorganizó la rama local. De ahí partió a las minas de la Costa Oeste donde sin duda se encontró con Ted Hunter, un organizador Wobblie, minero y músico. Hunter escribía una columna regular para el Maoriland Worker bajo el nombre de "Banjo Hunter". El apodo "Banjo" podría guardar relación tanto con la pala banjo usada por los trabajadores o con el instrumento musical. En vísperas de la huelga, en octubre Barker volvió a Wellington para hablar en la plaza de la Oficina de Correos. En el mismo mes los mineros de Huntly fueron a la huelga y fueron rapidamente despedidos por sus patrones. En Wellington los aguadores hicieron huelga por los tiempos de viaje y la disputa se extendió por todos los puertos principales y por las minas de la Costa Oeste. Barker recibió instrucciones de organizar manifestaciones públicas en apoyo de la huelga.
 

'Mediante sucesivos oradores, mediante las canciones de I.W.W. que tenían éxito, seguimos trabajando en estas reuniones continuamente y al mismo tiempo no descuidábamos la organización de los piquetes. Cuando el gobierno trajo a agricultores voluntarios como rompehuelgas los trabajadores se vengaron. La carretera a Wellington tiene pronunciados desfiladeros de un lado y está separada del mar con una cerca de alambre de espino. Durante la noche cuando oimos los avisos de varios ciclistas que decían que los agricultores venían, pusimos este alambre de púas por toda la carretera y entonces subimos encima a las laderas y les lanzamos grandes piedras ... Los agricultores huyeron y fueron a parar al alambre de púas, en muchos casos haciéndose graves cortes.'


De vuelta a Wellington, Barker relata en sus memorias que los huelguistas atacaron los barracones de los especiales [policía]. Durante algunas semanas los disturbios se hicieron continuos y los armeros hicieron grandes beneficios con la venta de revólveres. La policía nunca alcanzó a saber de esto hasta que todas las armas de Wellington se habían vendido. Auckland permaneció tranquila hasta el 8 de noviembre cuando ochocientos agricultores voluntarios ocuparon los muelles armados con revólveres y picos. También asaltaron las oficinas de los Aguadores y derribaron una pancarta de delante del edificio que proclamaba " Trabajadores del Mundo Uníos. One Big Union".

En unos días Auckland estaba medio de una huelga general. Siete mil trabajadores se declararon en huelga y miles más estaban parados. Barker volvió a Auckland para ayudar en la producción de Industrial Unionist que salía cada dos días.
 

'Todo el mundo compraba el periódico.' Barker continúa, ' recuerdo que estando en Queen Street había vendido setecientas copias del periódico. Estaba absolutamente cargado con los cobres [monedas de cobre]. Apenas podía moverme y los tenía apilados en la calle... luego vino un policía que me pidió que fuera a la comisaría de policía con él.'
Terminó en Wellington acusado de sedición. La huelga general de Auckland, dirigida por I.W.W. obligó a la Federación del Trabajo a convocar un día de huelga nacional el 10 de noviembre. Fue un fracaso, y al día siguiente muchos buenos militantes y wobblies fueron arrestados, incluyendo al editor del Maoriland Worker. Allen fue nombrado editor temporal. El gobierno y los patrones comenzaron ganando la baza. No obstante durante la segunda semana en la huelga de Auckland ésta seguía bien sólida a pesar de que había cuatrocientos esquiroles en los trabajos marítimos. Después del 10 de noviembre la Federación trató de extender la huelga al campo. Hubo mucho apoyo de las bases de la Shearers Union, no obstante su ejecutivo optó por no meterse en la lucha. Tres organizadores publicaron una llamada en el Maoriland Worker, y hubo varias huelgas salvajes, especialmente en North Island. La Federación entonces hizo un intento fallido para involucrar a la Amalgamated Society of Railway Servants. El tiempo se estaba agotando.

I.W.W. seguía haciendo campaña para una huelga general, y urgía a los pastores a obligar a los agricultores [eran los esquiroles] a volver a sus casas; si una huelga no los traía de vuelta entonces el sabotaje ciertamente lo haría, entonces se creía. También urgieron a los huelguistas a formar una milicia de trabajadores para despejar las calles de esquiroles y de la policía especial. Aunque la huelga fue general en Auckland, era una historia diferente en el resto del país. El apoyo en Christchurch fue desigual. Sin embargo Lyttelton estaba en calma. Nada se movía en Westport, y en Dunedin el comité de huelga entero fue arrestado. Pero el golpe de muerte no vino del gobierno y de los patrones sino del ejecutivo de la Seafearers Union (marineros) cuando rompieron con sus bases y llegaron a un compromiso con las compañías navieras. Esto, junto con una llamada a volver al trabajo de algunas de las uniones más pequeñas obligaron al Auckland Strike Committee a cancelar la huelga el 23 de noviembre. De todas formas los aguadores, peones, y maquinistas permanecieron sólidos junto a seiscientos marineros de la unión de Auckland. I.W.W. criticó amargamente al comité de huelga por no haber consultando a las bases antes de que actuar. Entretanto varios militantes habían sido arrestados por ocultar explosivos, y los periódicos estaban llenos de historias de conspiraciones. Uno supuestamente implicaba un plan para volar el Expreso de Wellington. La historia se iba a repetir en el Lockout de 1951 en Waterfront. El último número del "Industrial Unionist" fue impreso el 29 de noviembre. Ciertamente tenía un aire optimista. Junto con informaciones sobre el progreso de la huelga en Wellington y Christchurch publicaba noticias sobre marineros que rehusaban hacer reparaciones en el H.M.S. Psyche anclado en puerto de Auckland. Otra vez llamaron a una huelga general y publicaron un divertido informe sobre el NZ Herald apoyando el sabotaje: una bolsa de azúcar en el cemento armado para hacerlo quebrar y aceite de hígado de bacalao en el barniz para detener el secado. Junto con un aviso publicitario para el panfleto de Allen "Revolutionary Unionism", Bill Murdoch escribió un artículo condenando el trade-unionismo y perfilando las ideas básicas del Unionismo Industrial y el Sindicalismo.

Después del 23 de noviembre las uniones militantes se quedaron aisladas. Los estibadores duraron hasta poco antes de la Navidad, y los mineros hasta el año nuevo. Con la derrota de la huelga los esquiroles se desenfrenaron. Charlie Reeve miembro destacado de I.W.W. fue apaleado cuando trataba de embarcar en Maheno con dirección a Sydney. El fin de la huelga también destruyó a I.W.W. como grupo organizado aunque el unionismo industrial permaneció siendo una fuerza poderosa dentro del movimiento obrero. Les llevó casi dos años a los aguadores de Auckland reconquistar su unión de los "arbitrationists" y readmitir a muchos de los huelguistas que fueron despedidos.

***

La derrota de la huelga de 1913 no tuvo el mismo efecto devastador de las de 1890 o 1951. Muchos militantes comenzaron a organizarse en el país. Muchos Wobblies destacaron en las uniones de pastores y otras uniones rurales, y los patrones otra vez comenzaron a quejarse de que todavía necesitaban "terminar el trabajo". A primeros de 1914 Tom Barker se transladó a Sydney para "abanicar las llamas del descontento". Que fue literalmente lo que ocurrió. Charlie Reeve y J.B.King estuvieron entre los doce líderes I.W.W acusados de incendio premeditado y conspiración en 1916. Todos ellos recibieron condenas sumamente duras pero fueron liberados en 1920. Bill Murdoch se hizo organizador del movimiento One Big Union en Auckland en los 1920s, y militante de la Auckland Watersiders Union.

Los años desde el comienzo del siglo hasta 1914 fueron de gran insurgencia laboral. La Primera Guerra Mundial arrancó las vísceras del movimiento obrero militante. El ascenso de la social democracia por una parte y del bolchevismo por otra, dividieron letalmente al movimiento y según creo, lo destruyeron. Hemos esperado setenta años a que el mito bolchevique fuera destruido finalmente. El mito del socialismo de estado fue puesto al descubierto por los anarquistas de la Primera International en los años 1870s. Hasta hace poco muchos historiadores del movimiento obrero consideraban que el logro culminante del movimiento de los trabajadores era la formación de un partido obrero. Los años 1980s deberían haber acabado con esta idea.

Cuando comencé a investigar para este panfleto no conocía nada sobre el primer movimiento libertario y como la mayoría, pensaba que realmente no existió en este país. Cuán equivocado estaba.

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